Cuando una alérgica se va de excursión a un parque en primavera, SIEMPRE se acuerda de ponerse su spray de cortisona y de tomarse su antihistamínico.
Es muy raro, vamos, que NUNCA pasa, que llegues al parque y haya una especie de algondoncillos volando por el aire. Sí, de esos que, cuando respiras, te llenan la nariz de cosquillitas.
Ya sería mucha casualidad que justo en ese momento y en esa zona del enoooorme parque, haya un señor fumigando. ¡Eso NUNCA sucede!
Pero no te preocupes, SIEMPRE puedes alejarte un poco y apoyarte en la valla. Sí, esa valla que NUNCA estará pintando otro señor con pinturas "al disolvente". Sí, ese tufo que hace que te piquen los ojos y la nariz. ¿Cómo te va a pasar algo así a ti? No por Dios...
Pero bueno, al menos te consuelas pensando que hace un sol radiante y que, como SIEMPRE, te has acordado de ponerte el protector solar para no quemarte tu linda y blanquita cara.
AL : )
P.d.: Si te has ido de excursión muy lejos y a pie, NUNCA se hará un esguince el niño más grande y gordo del grupo. Pero si esa ley fallase, sus progenitores SIEMPRE tendrán el móvil encendido para que les avises.
P.d.2: A todo esto... um... todo lo que aquí pongo es SIEMPRE cierto. Vamos, que yo no miento NUNCA. No os olvidéis : p